domingo, 18 de diciembre de 2011
Lo que escribe alguien un domingo aburrido...
Efraim Medina Reyes
No sé que hacen los otros un domingo; tendido en el sofá observo el techo y busco una razón para no pegarme un tiro. El domingo es una dura experiencia, una prueba de fuego a la imaginación. Antes me deprimía y ya era algo, ahora sólo me quedo inmóvil soportando mi humanidad. ¿Qué es todo esto? No hay nadie afuera, soy la última sombra en un mundo de sombras. Como no tengo una pistola optó por masturbarme y mientras lo hago elimino recuerdos e imágenes. El ligero placer anula los detalles, se trata de quemar el mayor tiempo posible. Y me demoro allí, aferrado a esa última opción. Si pienso en qué cosa soy y que haré las justificaciones sobran, pero no intento justificarme. Suspendido en esa delgada línea entre el placer y el asco me pregunto dónde dejé a Efraim Medina sin esperar respuesta. Me levantó del sofá y voy a la ducha, el agua caliente arrastra mis detritus por el desagüe. ¿Qué es todo esto? Afuera el silencio camina en sus zapatos tenis y millones de personas no se conocerán jamás. A través de la ventana veo la luz del atardecer. Bajó, enciendo la tele y viajo por los canales. Me detengo en el 414 para ver un guepardo persiguiendo un antílope. El domingo persiste y mi interruptor de placer sigue en off. Observo la fotografía de una chica desnuda que sostiene un enorme diamante, en vez de una sensación erótica me hace sentir triste. ¿Cómo se llamará esa chica? No hay nadie afuera, también yo soy una foto borrosa en el álbum de recuerdos de Dios.
Autor:Efraim Medina Reyes
martes, 13 de diciembre de 2011
La nueva guerra

En uso de razón
Hernando Gómez Buendía
¿Estamos a las puertas de la paz, o una nueva guerra se gesta en los campos de Colombia, ahora propulsada por la riqueza minera?
lunes, 12 de diciembre de 2011
¿CÓMO SE DEBE ESCRIBIR?
Como se debe escribir, quien debe escribir, porque se debe escribir, estoy seguro que para nada de esto encontrara respuesta alguna en este texto(Si está buscando una tarea y GOOGLE lo mando acá, por favor no siga leyendo), como lo hacen aquellas grandes cadenas de televisión como Discovery Channel y History Channel, con sus estruendosos títulos de sus documentales que solo llaman a televidente, guardar una trama durante dos horas y al final solo dejar al ser humano con otra de los miles incógnitas sin respuestas que los “atormenta” día a día.
En realidad no son muchas las personas que se entregan a la escritura o a la lectura, quizás sea porque tuvieron una experiencia negativa como yo, que todos los profesores de español que tuve en el colegio me profesaron odio, y que cada vez que se burlaban de mi mala ortografía yo solo les decía que para eso estaba Word, en fin, me pregunte que si una persona como yo tiene derecho a escribir, que no sabe de estilos ni formas, he decidido escribir al estilo “Santandereano”, lo describiría como un estilo tosco sin muchos matices, el cual expresa de manera sencilla lo que se viene a la mente, “frentero mano”.
Ahora sabiendo que puedo escribir y que tengo un estilo definido, nace una gran pregunta, ¿Por qué escribir?, es extraño pensar en hacer algo que como recompensa no vaya ser algo relacionado con sexo ; estudio, trabajo, salidas sociales, deporte, todo va enfocado al fin último de toda especie, dejar su genética para la siguiente generación, nadie puede negar que el primer fin es el dinero, pero es dinero es solo una muestra de estatus para obtener mas mujeres, y en el caso de las mujeres para obtener más hombres o a los mejores, los hombres si solo buscamos más mujeres.
Esta necesidad de escribir es totalmente apartada de aquel fin último de la especie, es una necesidad mas grande, es una necesidad que no tienen las demás especies, la necesidad de hacer saber lo que se piensa, es la necesidad de comunicación, es verdad que como dice HITLER en su libro Mi Lucha, “Yo sé que los partidarios conquistados por medio de la palabra escrita son menos que los conquistados merced a la palabra hablada”, pero no todos tenemos la oportunidad de hablar frente a grandes masas y aquellos que tienen la oportunidad solo lo hace para mentir, mentir y mentir.
En conclusión todos nacemos con la necesidad de comunicar, es posible que todos no lo hagan escribiendo o frente a grandes multitudes de personas, pero debe preocuparse si no tiene ninguna manera para saciar esta necesidad, porque seguramente usted será de otra especie.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Para aquellos que nos gusta y no les gusta la literatura de Paulo Coelho
Por qué es tan malo Paulo Coelho
Traducido a 56 idiomas, publicado en 150 países, con más de 54 millones de libros vendidos, a Paulo Coelho hay que reconocerle al menos una virtud: es una mina de oro para sí mismo y para las editoriales. En su libro de mayor éxito, El alquimista (1988), un pastor de ovejas andaluz viaja hasta las pirámides de Egipto en busca de un tesoro. Antes de llegar a su destino se encuentra con el gran mago que posee los dos pilares de la sabiduría alquímica, es decir, sabe destilar elelíxir de la larga vida y ha fabricado un huevo amarillo, la piedra filosofal, con cuya ralladura se puede convertir en oro cualquier otro metal.
El tono sapiente (de una sapiencia falsa, pero en fin) y el ambiguo lenguaje oracular se van soltando en pequeñas dosis a lo largo del libro. Les copio algunos ejemplos: “Cuando deseas alguna cosa, todo el Universo conspira para que puedas realizarla”; “La vida quiere que tú vivas tu Leyenda Personal”; “Todo es una sola cosa”; “Existe un lenguaje que va más allá de las palabras”; “Dios escribió en el mundo el camino que cada hombre debe seguir: sólo hay que leer lo que Él escribió para ti”; “Cualquier cosa en la faz de la tierra puede contar la historia de todas las cosas”. Pero además de este tipo de enseñanzas baratas, de seducción infalible a pesar de su pésimo gusto intelectual, el uso de la magia tradicional también va apareciendo capítulo tras capítulo. Así, el protagonista, al promediar el libro, “acompaña con los ojos el movimiento de los pájaros”. Mira las aves: “De repente, un gavilán dio una rápida zambullida en el cielo y atacó al otro. Cuando hizo este movimiento, el muchacho tuvo una súbita visión: un ejército, con las espadas desenvainadas, entraba en el oasis”. Es el clásicoaugurio, aunque bastante tosco, pues en vez de descifrar el acertijo del vuelo de los pájaros, al pastor le basta verlo para tener visiones.
Copiado de :http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1413&pag=1&size=n
miércoles, 7 de diciembre de 2011
LOS COLOMBIANOS NO TOMAMOS EL MEJOR CAFÉ DEL MUNDO
Lastimosamente los colombianos promedio no están en el selecto grupo de personas que puede disfrutar del aroma y sabor del mejor café que se cosecha en el mundo, se tendrán que conformar con las infinitas mezclas de café cosechado en Colombia con café importado de Ecuador, Brasil, Guatemala, Perú y México, que hacen las empresas tostadoras que satisfacen la demanda en el mercado nacional, porque el colombiano promedio no está en la capacidad económica de pagar los altos precios del único café cien por ciento colombiano que tiene a la mano, así lo dijo Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, “El consumidor colombiano hoy tiene diferentes opciones. Puede tomar café Juan Valdez, 100% nacional, o puede escoger cafés que son mezclados”; el café Juan Valdez tiene una gran variedad de clases de café, de los cuales el de menor valor es de 10000 pesos colombianos el kilo, cuando un colombiano del común está acostumbrado a pagar en una tienda por un kilo de café (mezclado) hasta por 3000 pesos colombianos, y si quisiera pagar por café Juan Valdez tendría que hacer grandes sacrificios.
Al echarle una breve mirada a la información estadística histórica que aparece en la página web de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, uno se puede dar cuenta de que prácticamente todo el café que se produce en territorio nacional se utiliza para las exportaciones dejando solo el necesario para producir las ya mencionadas mezclas por las empresas tostadoras, claro está que esta información no está explicita en las cuentas, uno se da cuenta al comparar la producción anual de sacos de café con la exportación anual de sacos de café, por ejemplo, en el año 2008 se cosecharon 11,47 millones de sacos de 60 kilos de café verde equivalente en Colombia, de los cuales se exportaron 11,08 millones de sacos de 60 kilos de café verde equivalente, lo cual indica que aproximadamente un 96.57% del café que se cosecha en Colombia se exporta hacia otros países dejando tan solo un 3.43% para el consumo nacional; los tres mas grandes importadores de café colombiano en el presente son Estados Unidos con 3,17 millones de sacos importados en el 2009, Japón con 1,28 millones de sacos importados en el 2009 y Bélgica con 0,51 millones de sacos importados en el 2009 , consumiendo en el 2009 entre ellos tres un 63.09% del total de café que exportan los caficultores colombianos que fueron 7,89 millones de sacos de café.
Pero acaso, ¿En Colombia desde siempre se había importado tanto café para satisfacer la demanda nacional?, en realidad estas importaciones comenzaron desde mediados de octubre del año 2004 cuando Colombia otorgo permisos de importación de café a la Dian y el ICA, pero estas importaciones crecieron de una manera exponencial en el año 2009, en donde el presidente de la Asociación de Exportadores de Café, Asoexport, Jorge Lozano, justifico la baja diciendo “esas importaciones se justifican porque venimos de una cosecha mala en el 2009, que aún no se ha recuperado en el presente año”, pero este bajón en las cosechas también se podría asociar con la caída en la bolsa de los Estados Unidos, siendo este el mayor país al que Colombia le exporta café, una cantidad de 4,16 millones de sacos de 60 kilos de café verde equivalente fueron importados por Estados Unidos en 2008 de los 11,08 millones de sacos de 60 kilos de café verde equivalente que exporto Colombia en ese año, lo que implica que al estar ellos mal económicamente no van a demandar la misma cantidad que demandaban antes del déficit económico, además este es un fenómeno agravante porque ya no iban a entrar los mismos dineros de inversión hacia los caficultores para soportar la inclemencias del clima que vivía en Colombia en ese momento, con las fuertes lluvias y grandes sequias en diferentes lugares del país debidas al fenómeno del Niño que impedían que al producción fuese la misma que antes.
La mala noticia es que todo indica que las cosas no van a mejorar, que van a seguir de la misma manera que en 2009, porque al ver el reporte de la producción del año 2010 hasta el mes de julio se observa que van 4,82 millones de sacos de café cosechados, exactamente la misma cifra registrada en el año 2009 hasta el mes de julio, y mucho menor a la registrada en el 2008 la cual fue 7,00 millones de sacos de café hasta el mes de julio, son 2,18 millones de sacos de café menos; lo único que puede significar esto para el consumidor promedio colombiano es un alza en los precios del café, para entenderlo solo hay que tener en cuenta que ahora va haber mucho menos café que antes, y va haber la misma o mucha más demanda que la de hace unos cuantos años, analizándolo desde el punto de vista microeconómico, el mercado por ley de demanda y ley de oferta ajustara los precios, al haber poca cantidad a ofrecer y mucha demanda que abastecer, se va a producir un exceso de demanda, lo que hará a los demandantes recapacitar y bajar su demanda aceptando un mayor precio; lo que en resumen se verá reflejado en los bolsillos de los empedernidos bebedores de café.
La mayoría de los colombianos no se percatan de esta situación y toman su café pensando que se están tomando el mejor café del mundo, el café colombiano, pero en realidad se están tomando una mezcla de cafés de hasta 3 o más países, pasa como el viejo y reconocido refrán, “casa de herrero, cuchara de palo”, nuestros caficultores prefieren exportar la mayor cantidad posible de café hacia países que lo pueden pagar mucho más caro que el colombiano del común, esto abre un gran foco de discusión, el consumidor colombiano se sentirá rechazado al leer esto, y pensara: “¿Cómo es posible que nuestro café se disfrute en el resto del mundo pero no aquí, en Colombia?”, esto no tiene nada de malo si se mira desde el punto de vista empresarial, como se sabe, el objetivo de todo empresario es maximizar sus beneficios, si el precio de un producto aumenta, “ceteris paribus”, la oferta del producto también aumentara, en este caso “ceteris paribus” aplica perfectamente, podemos analizar este caso si lo miramos de la siguiente manera, primero tenemos que la oferta total de café la vamos considerar constante, aunque España pida 15 millones de sacos de café o Estados Unidos pida 20 millones de sacos de café, Colombia no lo puede cubrir, su infraestructura y su mano de obra no podrá responder a tan grande demanda, por eso la consideramos constante, existirían básicamente dos sectores que demandaran café, el sector nacional y el sector internacional que estará compuesto por todos los países a los que Colombia le exporta café, cada uno de ellos tendrá una curva de oferta especifica en donde la cantidad ofertada de café aumenta proporcionalmente con el precio del café, si el precio del café es mucho mayor en el sector internacional entonces habrá una mayor oferta de café hacia el exterior, por la otra cara de la moneda, en el sector nacional, en Colombia, el precio por el café es mucho menor, ya sea por costos de trasporte, por la alta competencia de caficultores con la misma calidad dentro del país o por la razón que sea, lo importante es que en Colombia se paga menos cantidad de dinero por un saco de café que la que paga algún país al que se le exporte, lo que lleva que el empresario se lleve su café para el exterior en donde es mucho mejor pagado y por lo tanto va a obtener mucho más beneficio, mostrando así el porqué en el año 2008 solo un 3.43% de la producción se destino para el consumo colombiano, y el restante 96.57% para el sector extranjero, y para decirle al colombiano del común que los empresarios no los discriminan, son solo las leyes de la economía que tienen muchos años perfeccionándose en el mercado y que el presente arrojan estos resultados al ponerse en práctica en economías como la de Colombia.
Agosto, 2010
¿VALE LA PENA ACABAR CON UNA HISTORIA DE 120 AÑOS?
Durante los últimos seis años nos han recordado una y otra vez el nivel “Muy Superior” que conserva nuestro colegio desde hace varios años, pero muchos dirán, la historia no sirve de nada, la historia es solo el consuelo del que poco puede dar en el presente, pero yo lo veo de otra forma, la historia es la merecida recompensa de lo bueno que se ha hecho con anterioridad, la historia del Instituto Técnico Superior Dámaso Zapata, se debe que durante 120 años ha dado a la sociedad bachilleres excelentemente preparados, tanto personas intelectualmente capacitadas para enfrentarse a la vida, como personas llenas de valores y de buenas cualidades que hagan que tengamos una sociedad cada vez más funcional.
Los estudiantes del Instituto Técnico Superior Dámaso Zapata somos los responsables que el colegio siga siendo lo mejor de Bucaramanga; tengamos presente el pensamiento de Confucio, ”La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos unos a otros y nos juntemos; la educación hace que seamos diferentes y que nos alejemos”[1]; todas las personas tenemos características similares en el momento en que nacemos, tanto físicas como psicológicas, pero el aspecto que marca las grandes diferencias entre los seres humanos es el tipo de educación que tengamos, surtiendo el mismo efecto del modelo capitalista del actual mundo globalizado, separar a las personas por clases sociales, ricas o pobres, los que estudian o los que no; pero lo bueno de todo esto es que uno mismo es el que escoge, el destino no esta escrito, nosotros lo escribimos en cada momento y decidimos que rumbo cogemos, en un futuro cada cual es libre de contar que durante su estadía en el colegio finiquito con una historia que durante de 120 años había estado firme e inamovible, o por el contrario la alargo un año mas.
Mi llamado es para los estudiantes que amamos este Instituto, porque cada uno de nosotros es el responsable de que nuestro colegio sea lo mejor de Bucaramanga, no dejemos en manos de nuestros compañeros lo que debemos hacer cada uno de nosotros, salgamos del montón que nos llama a la mediocridad, que no nos dé miedo dar el primer paso, porque de cobardes esta lleno el mundo y ellos son los destinados a una vida llena de derrotas; no hay que darle la razón a las personas que dicen que la llegada de las niñas “daño” el colegio, por que por lo menos en mi salón, los mejores estudiantes del curso son mujeres; otra cosa, muy diferente, es que muchos compañeros, incluyendo hombres y mujeres, solo se preocupan por pasar el momento tratando de agradarles a los llaman sus “amigos”, pensando solo que si mis amigos cachan clase, entonces yo también cacho clase, que si mi amigo no hace trabajos, yo tampoco hago trabajos, porque lo peor que les puede pasar es ser diferente.
Tengamos presente que el buen alumno no es el que mas le “lamba” al profesor, no es el que hace todo lo que dice el profesor, él es el que supera al maestro, así lo decía Estanislao Zuleta, "Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno; ni es bueno el maestro"[2] , arriesguémonos a jugar, entremos en el juego de superar al maestro, recordemos que una historia de 120 años esta en sus manos.
Ahora repito mi pregunta, ¿vale la pena acabar con una historia de 120 años?, solo me queda por recordarles que no existen imposibles, por lo tanto cada cual es lo que quiere ser, será que ¿queremos seguir siendo el mejor colegio de Bucaramanga?, cada cual escoge y cada cual recibe los frutos de su elección; y como dijo una vez Manero, "La verdadera educación de un hombre comienza varias generaciones atrás"[3].
[1] CASTRO MAESTRE, Maria del Mar, Manual de educación, Saber para crecer editores, Pág. 4.
[2] MARQUILES, Donald, Historia de una vida, Madrid, Pág. 5.
[3] MANERO, Diálogo de Manero.
Noviembre, 2008
